El movimiento indígena de Ecuador potenció su fortaleza en 12 días de resistencia

Las mujeres tuvieron un papel determinante en la resistencia a la brutal represión.

Increparon con firmeza al presidente Lenin Moreno por la represión y por su modelo económico. Tras 12 días de protestas y de resistir una brutal represión, lograron que el Primer Mandatario les llame a dialogar e hicieron que derogue un decreto con el que eliminó todos los subsidios a los combustibles.

Resistieron 12 días de protestas y una brutal represión del aparato estatal, oposición total de los medios de comunicación tradicionales, acoso y brotes de racismo de un sector de la población. Además, del afán del expresidente Rafael Correa y sus seguidores de usurpar las manifestaciones, dañándolas con actos violentos como del edificio de la Contraloría General del Estado y hasta de vehículos.

Fueron millares de personas de diferentes pueblos y nacionalidades indígenas, junto con más organizaciones y sociedad civil, respondieron a la convocatoria de la Confederación de Nacionalidad Indígenas del Ecuador (Conaie). Solo el miércoles 9 de octubre, lograron concentrar a más de más de 50.000 personas en Quito, la capital de Ecuador. Ese día, sitiaron las calles cercanas a la Presidencia de la República, en el Centro Histórico de Quito, el 9 de octubre. Pero también lograron paralizar a todas las provincias de la Sierra y la Amazonía.

Al final consiguieron el objetivo, en un diálogo con la mediación de Naciones Unidas y de la Conferencia Episcopal. Más allá de lo coyuntural, el movimiento indígena volvió a posicionar su fuerza política en Ecuador. Se levantó luego de una década y más de arremetida, persecución-criminalización a dirigentes y ataques del gobierno del expresidente Rafael Correa.

No solo demostraron resistencia en las calles. También quedó evidente el liderazgo y capacidad de sus dirigentes, como ocurrió durante el Diálogo por la Paz o reunión con el Presidente de la República, el domingo 13.

Con un lenguaje sencillo y didáctico, Leonidas Iza, dirigente indígena de Cotopaxi, dio una cátedra al explicar sobre las repercusiones en la economía de la gente. Aparte que fue uno de los que más se mantuvo firme cuando, desde el Gobierno, hubo un intento de evadir la exigencia de derogar el decreto.

A su vez, Jaime Vargas, líder máximo de la Conaie, no dudó en cuestionar y advertir a Lenin Moreno que sus ministros no tienen voluntad política para acercamientos y menos para cumplir con compromisos con el sector indígena. “Tiene ministros vagos que no hacen nada por la patria y le hacen quedar mal señor Presidente”. Al tiempo que exigió un cambio en el modelo económico del país, hoy condicionado a las exigencias del Fondo Monetario Internacional.

Más de 50.000 manifestantes sitiaron al Centro Histórico de Quito, el 9 de octubre. Fotos: Jaime Plaza

33 años de historia

Concentra a 18 pueblos y 14 nacionalidades. Como tal, la Conaie fue fundada el 16 de noviembre de 1986. Desde ese entonces, ha cumplido un papel fundamental en diferentes episodios de Ecuador.

“Hoy el movimiento indígena es la reserva moral del país”, es la afirmación de Marlon Santi, coordinador del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik.

El homenaje a Inocencio Tucumbi, una de las ocho víctimas mortales de la represión de militares y policías.

Esta nueva página en la historia de los movimientos indígenas del Ecuador se escribió con sangre de 8 víctimas mortales, entre estos el dirigente Inocencio Tucumbi, y 1.340 heridos (ese es el reporte de la Defensoría del Pueblo)

Por eso, Mirian Cisneros, presidenta del pueblo Sarayaku, increpó al presidente Lenín Moreno y sentenció que “en tu conciencia quedan todos los hermanos caídos en esta lucha”.

Luego de 12 días de resistencia y una vez confirmada la derogatoria del polémico Decreto, ellos volvieron para rendir cuentas antes sus comunidades y a seguir trabajando junto a su gente.

Llegaron de provincias como Tungurahua y de toda la región Andina y Amazonía a sumarse a las protestas.