Las comunidades amazónicas insisten en la cuarentena

Las comunidades amazónicas prefieren mantenerse a buen recaudo ante el peligro de contagio del Covid_19. Foto: Jaime Plaza

ECUADOR. Sus comunidades no dejarán la cuarentena y el aislamiento para evitar la expansión de contagios de Covid_19. Esa es la decisión que asumieron las diferentes organizaciones y líderes indígenas de la Amazonía.

Los dirigentes indígenas argumentan que es para mantener la protección a sus poblaciones ante la pandemia, sobre todo considerando su mayor vulnerabilidad. Pues, en las dos primeras semanas de abril se reportó, al menos, tres fallecimientos de indíegnas amazónicos con síntomas relacionados con el nuevo coronavirus. Además, 20 personas de la comunidad Secoya presentaron afecciones similares a las de la Covid_19.

Así mostraron su desacuerdo con la disposición del Gobierno ecuatoriano de que, a partir del lunes 4 de mayo, se retomen las actividades económicas en el país. Aunque asumir esa decisión, dejó en manos de los alcaldes de cada cantón y que se aplicará un mecanismo de semáforos, empezando por el rojo para aquellas zonas donde se mantiene la tendencia al crecimiento de los casos de contagio.

Sin embargo, la Federación Médica Ecuatoriana alertó al Gobierno que el país no cumple con las condiciones establecidas por la Organización Mundial de la Saludd (OMS) para abandonar la cuarentena y cita. Mediante un comunicado público, insistió que se deben tomar “decisiones absolutamente técnicas, basadas en evidencia científica… No cabe admitir que intereses de tipo económico, en el evento no consentido, vengan de donde vengan, primen sobre los preservar la vida y salud de la población”.

Los médicos tienen la autoridad suficiente por estar en primera línea en el combate contra la pandemia y argumentan que la cantidad de exámenes realizados no son suficientes para detectar y manejar contagios. A parte que la curva de incidencia no ha bajado y que persisten condiciones de alto riesgo de contagio y complicaciones que sobrepasarían la capacidad de respuesta de las unidades de salud.

Incluso la Organización Panamericana de Salud informó que la semana pasada se registraron más de 250.000 casos nuevos en las América. La mayoría fue en Estados Unidos, seguido de Brasil, Canadá, Ecuador y México. A tal punto que incluyó a nuestro país entre aquellos con transmisión comunitaria continua.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que “levantar el confinamiento en forma precipitada podría tener un mayor impacto”.

Condiciones de la OMS para levantar la cuarentena

  1. Que la tranmisión del virus esté controlada.
  2. Que los sistemas de salud estén preparados para detectar, probar, aislar, tratar cada caso y rastrear cada contacto.
  3. Minimizar los riesgos de nuevos brotes en residencias de ancianos y centros de salud.
  4. Que los lugares de trabajo, colegios e infraestructura esenciales dispongan de medidas preventivas.
  5. El riesgo de importación de nuevos casos debe estar bajo control.
  6. La sociedad debe estar totalmente educada, comprometida y capacitada para ajustarse a la nueva norma.

Por eso, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae) prefirió la continuidad de la cuarentena en los territorios de las nacionalidades amazónicas hasta el 31 de mayo. Igual resolución fue adoptada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).

Una de las principales recomendaciones de la Confeniae es quedarse en el territorio comunitario. Al tiempo que advierte que las comunidades se encuentan ante “una de las más graves amenazas biológicas para la pervivencia de nuestros pueblos”. Además, que por la desigualdad y discriminación en la atención desde la salud pública los pone en primera línea de riesgo ante la expansión de la pandemía en la Amazonía.

Exige del Estado sistemas de protección sanitaria, bajo las consideraciones de sus especificidades sociales y culturales.

Asimismo, Marlon Santi, presidente de la Confeniae, instó a que se implementen mecanismos de coordinación específicos entre los Comités de Operaciones de Emergencia y el Ministerio de Salud Pública con las organizaciones indígenas.

La Confeniae y la Conaie anticiparon que mantendrán activas las guardias comunitarias para resguardar a las comunidades y controlar el acceso a las mismas y la disciplina. Además, se continua con la difusión de las recomendaciones para la prevención en idiomas nativos.

El trueque o intercambio comunitario y ferias se han convertido en una estrategia muy importante para la provisión de alimentos. Las organizaciones también acuden con ayudas alimenticias para diversas familias. Aunque en comunidades como Hatun Playa, en el territorio Kawsak Sacha (Selva Viva) en el sur del Parque Nacional Yasuní, el principal sustento sale del bosque y del río.

Asimismo, desde la Secretaría Técnica de la CTEA se anunció que se distribuirán 4’350.000 dólares del Fondo Común para combatir la pandemía en el territorio amazónico, en especial para adquirir pruebas de Covid, equipos de bioseguridad, insumios sanitarios, medicamentos y otros.

En fin, así es como las comunidades indígenas resisten este aislamiento forzado ante el ataque del nuevo coronavirus.

La Confeniae y mas organizaciones acuden con ayudas alimenticias a las comunidades. Foto: Comunicación Confeniae

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Indígenas amazónicos en riesgo crítico por el coronavirus

La nacionalidad Waorani es una de las poblaciones indígenas amazónicas más vulnerable ante la pandemia. Foto: Waorani Resistencia Pastaza.

Una persona adulta mayor de la nacionalidad Secoya falleció con síntomas relacionados con el Covid_19. Otros 20 miembros de esa misma comunidad indígena de la Amazonía de Ecuador han presentado síntomas del nuevo coronavirus, en los últimos 15 días.

Esta situación activó aún más las alarmas y la preocupación por el grave riesgo de contagio al que están expuestos los indígenas amazónicos.

En comunidades como la de la Nacionalidad Siekopai (Secoya, ubicada en la provincia de Sucumbíos) asumieron iniciativas propias. 40 secoyas, entre ancianos y varias familias, se trasladaron en cuatro canoas río abajo para refugiarse en Pë’këya (Lagartococha), su territorio ancestral. Lo hicieron ante la falta de protocolos específicos y decisiones insuficientes desde el Estado ecuatoriano. Sin embargo, la mayoría se mantiene en el territorio que actualmente ocupan.

En la nacionalidad Secoya decidieron poner a buen recaudo a 40 ancianos y mujeres para evitar su contagio con el virus. Foto: Amazon Frontlines y Alianza Ceibo

“Estamos muy cerca de esta enfermedad. La intención es estar totalmente aislados”, es lo asegura Justino Piaguaje, presidente de la nacionalidad Siekopai. Agrega que es escapar “para salvar nuestras vidas en estas circunstancias, ya que no tenemos apoyo del gobierno local ni nacional”.

A propósito, los abuelos y abuelas secoya recordaron sobre las epidemias que sufrieron sus antepasados y no lograron sobrevivir. Se vieron afectados por enfermedades como la ”tosferina” (gripe), contagiadas por misioneros, viajeros o caucheros que invadían sus territorios, lo que les empujó a refugiarse en la profundidad de la selva. De los alrededor de 40.000 secoyas que eran, hoy son apenas 700.

Desde la nacionalidad Waorani también se advierte que son una comunidad indígena de reciente contacto, con una historia de enfermedades introducidas, a través de los procesos de colonización. Además, que su sistema inmunológico es muy vulnerable a nuevas epidemias.

El riesgo se vuelve aún más grave si se considera que los Waorani comparten territorio con los Tagaeri y Taromenane, los dos últimos pueblos en aislamiento o “no contacto con el mundo global” que superviven en Ecuador.

Jimmy Piaguaje, un joven comunicador Siekopai, considera que se está repitiendo la historia. “Por adentrarse en la selva años atrás, algunos abuelos han sobrevivido y son los que tenemos con nosotros… Están dejando un mensaje importante de que todavía sigue la memoria”.

Situaciones parecidas están viviendo las comunidades Waorani, Kichwa, Cofanes, Shuar, Achuar, Sapara, Andwa y Shiwiar. Como una medida de protección, por ejemplo, la nacionalidad Waorani restringió el ingreso de turistas y personas ajenas a su territorio.

Sin embargo, hoy, en su aislamiento, están desbastecidas y urgen atención con las ayudas, sobre todo desde los gobiernos locales y nacional.

En un comunicado del 13 de abril, la Nacionalidad Waorani alertó que enfrentan una situación humanitaria grave. Sus 4.000 integrantes están sin alimentos ni medicamentos, hay escasez de insumos como fósforo y jabón. Incluso denunció que más de 150 familias permanecen en las zonas urbanas de Shell, Coca y Tena sin poder ingresar a sus comunidades para abastecerse de alimentos de sus chacras como plátano, yuca y carne de monte.

Peor aún los de la nacionalidad Secoya que no pueden ni pescar porque sus ríos están contaminados ni ir de cacería ante la presión de gente extraña que invadido sus territorios, en especial de los caucheros.

Sin un protocolo específico

Desde varios frentes y desde diferentes organizaciones defensoras de estas comunidades se plantean al Estado acciones concretas para salvaguardar su supervivencia. La preocupación es generalizada, ya que las autoridades sanitarias no han emitido un protocolo específico y bajo concertación con las organizaciones indígenas y sus aliados.

Una Cartilla de recomendaciones para las comunidades indígenas de Ecuador frente a la pandemia ha sido emitida por un colectivo de organizaciones como Amazon Watch, Ecuarunari, Land is Life, Amazone Frontlines, Mujeres Amazónicas, Confeniae y otras.

Cómo evitar que llegue a las comunidades y el contagio

* Restringir la entrada y salida de personas del territorio.

* Quienes lleguen de fuera deben aislarse en su casa por 14 días.

* Las personas que presenten fiebre o síntomas de gripe no deben entrar i territorio ni a las comunidades.

* Como prevención, si es posible, adentrarse en las purinas, tambu o fincas.

* Como prevención, si es posible, adentrarse en las purinas, tambu o fincas.

Las organizaciones de la nacionalidad Waorani, asentada en las provincias de Orellana, Napo y Pastaza, también elaboraron cartillas de recomendaciones en su idioma Wao Terero.

Por su parte, la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh) y la Alianza de Organizaciones por los Derechos Humanos solicitaron al Ministerio de Salud que realice un testeo masivo en la comunidad Secoya para disminuir el riesgo de contagio en este segmento poblacional.

La nacionalidad Waorani y la Confeniae instaron al Gobierno a que se adopten protocolos especiales para la protección de estos pueblos indígenas de la Amazonía de Ecuador. Insistieron en que se tomen medidas de control y restricció de las actividades del personal de las empresas petroleras que operan en los territorios indígenas para evitar la propagación de la pandemia.

Desde las diversas organizaciones se exige una atención inmediata para solucionar el desabastecimiento de alimentos y el dotamiento de reactivos para realizar la pruebas de Covid_19 en las comunidades.

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