Defensores del agua buscan detener la arremetida minera en Ecuador

Yaku Pérez, prefecto del Azuay, lidera la iniciativa de la Consulta Popular para conservar las fuentes naturales de agua. (Fotos: Jaime Plaza)

Antes como activista, hoy como una autoridad provincial, Yaku Pérez y su gente hacen esfuerzos por defender las fuentes naturales de agua y frenar la arremetida del extractivismo minero. Para eso, ahora impulsan la propuesta de una consulta popular en Azuay, su provincia.

Con ese objetivo, el ahora Prefecto azuayo llegó a la Corte Constitucional, en Quito, entonando cánticos y haciendo sonar su saxofón, acompañado por delegaciones de organizaciones campesinas, indígenas, ambientalistas y más. “Vamos hacer que Azuay y Ecuador muy pronto sean territorio libre de minería”, fue la sentencia de Pérez.

La pregunta:

“Está usted de acuerdo con la prohibición sin excepción de minería metálica en fuentes de agua, páramos, humedales, bosques y todas las zonas de recarga hídrica en la provincia del Azuay”.

Allí, en la Corte entregaron la petición de una Consulta Popular “para decidir entre el oro o el agua, si queremos la vida o la muerte”. Quedaron a la espera de que la Corte lo admita y los jueces emitan un dictamen favorable. De conseguir aquello, deberán sumar alrededor de 65.000 firmas (10% de los empadronados en Azuay) para llevarlas ante el Consejo Nacional Electoral y se proceda con la consulta.

Un primer intento lo hicieron el 22 de julio pasado en la Cámara Provincial del Azuay. La iniciativa de Yaku Pérez no logró la aprobación de las tres cuartas partes de sus integrantes como ordena la Constitución de la República. Ese día, 14 consejeros provinciales dieron su voto a favor, ocho en contra (uno de ellos el representante del alcalde de Cuenca, Pedro Palacios, quien en campaña ofreció defender el agua frente a la minería) y uno en blanco. Faltaron tres votos para ir directo a la Consulta Popular.

“Así como el pueblo los puso en su puesto, autoridades dejen que ahora el pueblo decida por el agua o por las concesiones mineras”, conminó a los jueces Patricia Mogrovejo, presidenta de la Federación de Organizaciones Indígenas y Campesinas del Azuay (FOA) Una vez conseguido el dictamen favorable de la Corte Constitucional, iniciarán la minga de recolección de las firmas.

Los campesinos y más habitantes de cantones como Nabón, Oña, Sígsig, Gualaceo, Cuenca… o parroquias como Tarqui o Cochapata defienden sus fuentes de agua.

Los de Cochapata (comunidad de Nabón), por ejemplo, rechazan las concesiones mineras en el cerro El Mozo, una de las mayores fuentes de captación de agua para riego y consumo humano.

Los de Tarqui, en cambio, defienden a Quimsacocha, un páramo parte del sistema de áreas protegidas y sitio de captación de agua para diferentes sectores de Cuenca.

Las organizaciones campesinas, indígenas y ambientalistas respaldan el rechazo a las concesiones mineras en páramos, bosques, humedales y más.

En este proceso hay precedentes

  • El 86,79% de los habitantes del cantón Girón (suroeste de Azuay) dijo No a la minería en la Consulta Popular de marzo del 2019. Esto en contra las actividades de exploración en el proyecto Loma Grande de la empresa canadiense INV Metals Inc.
  • En junio del 2018, una sentencia judicial ordenó la suspensión de toda actividad de la minera china Ecuagoldming  en el proyecto Río Blanco, en la zona de Molleturo. El juez civil de Cuenca, Paúl Serrano, determinó que se “vulneraron los derechos al debido proceso a la consulta previa, libre e informada, en las comunidades cercanas al proyecto”. Dicha sentencia fue ratificada por la Corte Provincial del Azuay, el 3 de agosto.

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El irrespeto al Yasuní y a la vida de los pueblos amazónicos

Las comunidades waorani también seran afectadas por la explotación
petrolera en los bloques 31 y 43.

“Un Decreto con trampa o engaño”. La cortina de humo: Amplía la Zona Intangible o de protección para Tagaeri y Taromenane, pueblos en aislamiento. El ‘golpe de gracia’: Vuelve permisible a la Zona de Amortiguamiento ante la voracidad de la extracción petrolera.

El presidente de Ecuador, Lenin Moreno, firmó el Decreto 751 con el que se modifica la delimitación de la Zona Intangible (ZI) en el Parque Nacional Yausní, noreste de la Amazonía ecuatoriana. Lo amplía a 818.501,42 hectáreas -incluye las parroquias de Cononaco y Nuevo Rocafuerte (cantón Aguarico), Inés Arango (cantón Orellana), provincia de Orellana; Curaray en Arajuno (Pastaza)-. El Decreto del 2007 contemplaba 758.051 hectáreas.

Con el nuevo Decreto, el Gobierno buscó cumplir lo dispuesto por la voluntad ciudadana. En la Consulta Popular del 2018, el 67,7% de los ecuatorianos dijo SÍ para salvar al Parque Nacional Yasuní, reforzar la protección a los pueblos indígenas (tagaeri, taromenane y waorani) y a los ecosistemas.

Hasta ahí todo parece bien. Sin embargo, “la burla está en que autoriza arbitrariamente la explotación hidrocarburífera en los bloques 31 y 43 dentro de la Zona de Amortiguamiento (un espacio entre el área protegida y lo colonizado)”. Así lo considera José Proaño, director de la organización Land is Life para América Latina.

Este Decreto va en detrimento de las garantías de protección. “Obvio que el Gobierno reconoce la existencia de los pueblos en aislamiento. Pero los pone en mayor riesgo al autorizar los bloques petroleros en sus territorios”. Lo hace el exceptuar a las plataformas de perforación y producción petrolera.

Mediante el Decreto 751, se dispone que en 180 días se establezca la política de procedimientos para minimizar los impactos de estas actividades en la zona de amortiguamiento. El encargo es para los Ministerios de Ambiente, Energía y Recursos No Renovables, junto con las Secretarías de Derechos Humanos y Gestión de la Política.

Los factores de peligro

  • Se construirán plataformas y se abrirán vía de acceso.
  • Habrá más presión sobre los recursos naturales de los que se proveen los pueblos en aislamiento.
  • La presencia humana extraña en zonas por donde transitan los tagaeri y tagaeri generará conflictos, con potenciales ataques.
  • Se repetirán los escenarios que aumentan la situación de genocidio, ante el riesgo de matanzas como la del 2013 (más de 20 personas -mujeres y niños- del pueblo taromenane fueron masacradas).
Con bloques petroleros en la Zona de Amortiguamiento, la presión
será mayor sobre los pueblos en aislamie
nto. Fotos 2 y 3: José Proaño

Lo risible es que prohíbe actividades extractivas de productos forestales para vender y el otorgamiento de todo tipo de concesiones mineras. Igual con el Artículo 3 prohíbe en la zona de amortiguamiento nuevas obras de infraestructura como centrales hidroeléctricas, carreteras y centro de facilidades petroleras.

Enseguida, diversas voces de rechazo y protesta surgieron en torno al Decreto firmado por Moreno, el pasado 21 de mayo. Incluso la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) anticipó que prepara una movilización.

Alberto Acosta, exministro de Energía y Minas, califica de indignante que se entregue “Territorio Yasuní para la explotación hidrocarburífera de los bloques 31 y 43 ITT sin la consulta previa a las comunidades indígenas Waorani, dueñas de este territorio”.

Proaño cree que si, al menos, se respetara el mandato ciudadano ya sería bastante. Pero lo recomendable es que más bien debería ampliarse las garantías desde el Estado y fortalecer las instituciones de protección. Además, de promover el diálogo y consulta previa con los pueblos waorani, que también serán seriamente afectados.

Mas como está la situación -según Proaño- “hay más argumentos para insistir que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) envíe el caso la Corte Interamericana de Derechos Humanos. No solo se están violando los derechos humanos de los pueblos en aislamiento, sino que el Estado irrespeta los territorios vedados”.

Incluso se va contra las medidas cautelares dictadas en el 2007 por la CIDH a favor de los tagaeri y taromenane. Estas prohiben el ingreso de terceros en sus territorios.

Tampoco se ha cumplido con la consulta previa a las comunidades directamente afectadas, como manda la Constitución de Ecuador, en su artículo 57, además de los instrumentos internacionales sobre Derechos Humanos.

El Parque Nacional Yasuní es el último refugio de los tagaeri y taromenane, pueblos en aislamiento de Ecuador.

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Para defender el agua, 12 días de caminata

Partieron desde Tundayme, Zamora Chinchipe, hasta llegar  Quito para presentar una propuesta en defensa del agua.

Su convicción y la solidaridad les inyectó la fortaleza para no desmayar sus pasos durante los 12 días de caminata. Había que llegar a Quito para entregar su propuesta de paralizar toda actividad extractiva y salvar sus fuentes de agua.

A la capital de Ecuador, arribaron la tarde de este miércoles 14 de noviembre, después de recorrer desde Tundayme, una de las zonas seriamente afectadas por la megaminería en Zamora Chinchipe, sur de la Amazonía ecuatoriana.

Para este jueves 15, aguardaban la posibilidad de ser recibidos en la Presidencia de la República. Pero al final nadie les atendió en Carondelet, a diferencia del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, donde sí les dieron audiencia.

Acudieron a la convocatoria de organizaciones como la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y la Confederación de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (Ecuarunari). 

Con su saxofón, Yaku Pérez, presidente de la Ecuaruani, puso el ritmo a los cánticos. Él, uno de los líderes de la marcha, aseguró que “uno de los mayores conflictos socioambientales que se vive en el país es causado por el extractivismo minero”. 

Por eso recogieron propuestas desde diferentes sectores del país para presentar ante la Asamblea Nacional un proyecto de Ley Orgánica. El objetivo es que se prohíba la minería metálica en todo el territorio, que no haya ni licencias ni concesiones para prospección,  exploraciones, explotación y comercialización. “La única manera de parar la contaminación, la violencia y la criminalización es dictar una ley que termine con la minería”.

Esta propuesta fue entrega por los dirigentes a la presidenta de la Asamblea Nacional, Elizabeth Cabezas. “Este proceso no termina ni hoy ni mañana. Es una lucha intergeneracional”. 

Por eso, alrededor de 1.500 mujeres y hombres, jóvenes y adultos caminaron firmes hasta Quito, a pesar del agotamiento físico. Acudieron de comunidades como Molleturo, Tundayme, Paloquemado, Cofanes Sinangoe, San Pablo de Amalí, Saraguro, Cañar…

Las mujeres y su convicción

La participación de las mujeres fue determinante. Ellas dejaron escuchar su voz convincente sobre el por qué decidieron unirse a esta marcha.

Pacari Lanchimba, de la comunidad La Libertad, parroquia Cangahua (Cayambe), fue una de las más entusiastas. No se cansó de entonar su guitarra y, a viva voz, cantar por el agua y por el Yasuní. 

Las mujeres de Otavalo tuvieron una presencia muy importante durante la marcha.

Carmen Laureana Chilpe, de 75 años, se unió desde Molleturo, cantón Cuenca (Azuay). Mientras trataba de estirar sus piernas para aliviar el cansancio, ella contó que decidió sumarse a la caminata “para defender el agua” y por sentirse cansada de lo que está ocurriendo en su comunidad.

Cerca de allí, una empresa china recibió una concesión para explotar oro y sus actividades empezaron a causar estragos en las fuentes de agua. “Por eso, nosotros protestamos. Al inicio éramos dos o tres personas, pero luego llegaron más”.

Desde la comunidad San Pablo de Amalí, provincia de Bolívar, llegó Martha Cobos. Ella y su gente estuvieron en la marcha en protesta porque corren el grave riesgo de quedarse sin agua por construcción de una represa para la Hidroeléctrica Hidrotambo S.A. Para eso, en octubre del 2013 se desvió el cauce del río Dulcepamba, poniendo en peligro a la comunidad misma. 

Por todo eso, no paraban de gritar consignas y entonar cánticos como el ‘Carnaval del Agua’, con aquel “Agua quiero, agua quiero… oro nooo”, exigiendo respeto para sus fuentes de agua.

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La Amazonía revitaliza las aspiraciones de su gente y por su naturaleza

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La Ley Amazónica apunta a promover el desarrollo de los habitantes de esta región de Ecuador. Fotos: Jaime Plaza

Ley Amazónica. Que las provincias que aún no las tienen también cuenten con su propia universidad. Esa es una de las mayores aspiraciones de la Amazonía como región.

Así lo resolvieron a una sola vez, durante la IX Cumbre Amazónica, que se realizó en Zamora Chinchipe, en septiembre pasado. 

A viva voz, las respectivas delegaciones exigieron la creación de universidades en Zamora Chinchipe, Sucumbíos, Morona Santiago y Orellana. Además, que estos centros de educación superior sean incluidos dentro de la investigación de los proyectos productivos que ejecutan los gobiernos amazónicos y ministerios competentes.

Por eso, Salvador Quishpe, prefecto de Zamora Chinchipe, y los miembros del Consejo de Planificación de la Mancomunidad de Gobiernos Autónomos Provinciales de la Amazonía (CONGA) encaminan las gestiones. En estos días se reunieron en Quito con autoridades de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt).  

Freno al extractivismo 

Otra de las resoluciones es sobre la urgencia de superar el extractivismo. Que el Estado no entregue más concesiones mineras y petroleras, y se revise la legalidad de las existentes. A cambio, se incentive una desarrollo amigable con su selva y sus ríos.

Estas son dos de las 36 resoluciones a las que llegó la IX Cumbre Amazónica. Acudieron autoridades como prefectos, alcaldes y asambleístas, líderes indígenas, presidentes de juntas parroquiales, representaciones de organizaciones y más para plantear sus propuestas que les permita pone en práctica la Ley Amazónica.

Se trata de una ley orgánica, promulgada por la Asamblea Nacional, para la planificación integral de la región amazónica de Ecuador. De allí que las 36 resoluciones se engloban en grandes ejes como el respeto al medioambiente.

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Salvador Quishpe, en su condición de presidente de la CONGA, lideró esta cita. La misma fue considerada el espacio para reflexionar e instaurar un tercer momento en la historia de esta región: el de “salvar a la Amazonía. En un primer momento la vieron como un mito y luego como la caja fuerte para el agarra lo que puedas”.

Líderes como Marlon Vargas, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae), insistió que la ley también sea para los pueblos nativos y se remedien los daños ambientales provocados en sus territorios por el extractivismo.

Al respecto, la resolución 6 establece reducir, paulatinamente, las actividades extractivistas y promover la inversión en bioeconomía, como base de la economía amazónica. Pero que eso implica que el Estado ya no entregue más concesiones mineras y petroleras y que se revise la legalidad de las existentes.

A la vez resolvieron apoyar en forma irrestricta la defensa de los recursos hídricos de Sucumbíos, en especial a la comunidad Sinangoe, y de toda la Amazonía ecuatoriana.

Otra resolución determinante es que se declare en emergencia a la Troncal Amazónica. Esa es una exigencia para el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, cuya atrención permita mejorar la comunicación con el resto del país.

Con esta misión, las diferentes delegaciones de las seis provincias marcharon por las principales calles de Zamora y luego se concentraron por más de cuatro horas en el coliseo de la Unidad Educativa Luis Felipe Borja del Alcázar.

Ley Amazónica 1
La población de Sucumbíos, Orellana, Zamora Chinchipe y Morona Santiago exigen la creación de universidades en sus respectivas provincias.

 

Los Frailes y el Parque Nacional Machalilla, con las alarmas activadas

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Los Frailes es una de las principales joyas del Parque Nacional Machalilla. El sitio es vigilado por guardaparques. (Fotos: Jaime Plaza)

MANABÍ. Los Frailes es una playa paradisiaca, quizá única en Ecuador, por sus condiciones, riqueza natural y pacividad que ofrece esta entrada de mar, con agua color turquesa. Estas características constituyen un verdadero imán para el visitante. Es que de verdad es para disfrutarlo al máximo. 

Por eso y por mucho más, es uno de los sitios privilegiados del Parque Nacional Machalilla (PNM) y que quizá por eso la han puesto en la mirada de los inversionistas extranjeros.

En su entorno, en estos días ronda una gran preocupación. Los habitantes de Puerto López (cantón donde está ubicada esta área protegida) y la comunidad entera alertan sobre las intenciones de construir un mega proyecto hotelero.

Las alarmas se activaron a partir de que, el pasado 18 de septiembre, un helicóptero, sin autorización alguna, aterrizara en la playa La Tortuguita, contigua a Los Frailes e igual dentro del PNM.

Un comunicado oficial confirmó ese aterrizaje. En este se adujo que “El sustento para estas aseveraciones mal intencionadas es, posiblemente, la visita realizada por el Ministerio de Turismo con inversionistas extranjeros en la provincia de Manabí y donde se visitó la playa de los Frailes, uno de los atractivos de esta zona. Por tanto, este recorrido solo cumplió con el objetivo de mostrar a los interesados las potencialidades turísticas que tiene el Ecuador”.

El Ministerio del Turismo insiste en rechazar las “expresiones en redes sociales” sobre que se busca introducir cadenas hoteleras en zonas protegidas como parques nacionales.

La Cartera de Ambiente también emitió un comunicado. En este se indicó que “Hasta la fecha, ni el Ministerio del Ambiente ni la Dirección Provincial del Ambiente en Manabí han recibido propuesta alguna para la construcción de un complejo hotelero o infraestructura turística masiva en Los Frailes”.

Sin embargo, argumentos hay suficientes para esa preocupación. Sol Damerval, exdirectora del PNM, trae a colación lo señalado por el  presidente de Ecuador, Lenin  Moreno, y el ministro de Turismo, Enrique Ponce de León, el 11 de mayo del 2018. 

Ese día anunciaron que se busca atraer el turismo extranjero con base en dos grandes proyectos denominados ‘Pueblos Mágicos y Riviera del Pacífico’, en un estilo similar a lo de Riviera Maya en México.

Los Frailes 2
Los Frailes es una playa de especial atractivo para visitantes nacionales y extranjeros.

El vicealcalde de Puerto López, Cinerman Miranda, aseguró que, el 18 de julio, el ministro Ponce de León junto a otras autoridades y más personas estuvieron en esta localidad. “En una visita de cinco minutos, me supo manifestar sobre el proyecto Riviera del Pacífico, que contempla inversión privada en áreas específicas. Una de ellas es Puerto López. Ese día hicieron un sobrevuelo y quedaron en pedir la información correspondiente al Municipio”.

Según Miranda, “quieren atraer la inversión privada para hacer resorts u hoteles de primera. Lógicamente están viendo la ubicación, aunque en esa visita no se habló de lugares… De que existe interés, pues sí. Hay una visita y un anuncio oficial”.

   Área protegida desde hace 39 años

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Batará collarejo endémico.

Ave PNM 2
Oriol filiblanco endémico de la Región Tumbesina.

  • El Parque Nacional Machalilla tiene 41.754 hectáreas terrestres y 14.430 hectáreas marinas.
  • Es el refugio de 142 especies de aves de 142 marinas y terrestres. De estas, 34 son endémicas de las Región Tumbesina.
  • Alberga mamíferos como el perro de monte de Sechura Pseudalopex sechurae. Esta especie aparece en la lista roja de la UICN como casi amenazada. 
  • Es hogra del yaguarundí Herpailurus yagouaroundi, el venado de Cola Blanca Odocoileus virginianus, el mapache tropical Procyon cancrivorus, entre otros mamíferos.
  • Es un hábitat para variedad de reptiles y anfibios.
  • El sitio Playa la Tortuguita es un lugar importante para la anidación de tortugas marinas: la tortuga verde Chelonia mydas agassizii y la carey Eretmochelys imbricat. Esta última está Peligro Crítico de Extinción, según la UICN.
  • En su área marina alberga un sinnúmero de peces e invertebrados en sus arrecifes rocosos coralinos.
  • Sus parajes se caracterizan por el bosque seco tropical y matorral desértico propio de la zona. Incluso se han recuperado los bosques de palo santo (Bursera Graveoles), un árbol aromático medicinal.Caminata Los Frailes

El riesgo de un impacto irreversible

El helicóptero no tuvo permiso de aterrizaje y el riesgo que causó impacto es enorme. La playa La Tortuguita es zona de anidación de tortugas marinas, además refugio de aves, venados de cola blanca y roja. 

José Luis Mendoza, administrador del PNM, confirmó que un funcionario del Ministerio de Turismo anticipó que se haría un sobrevuelo a la zona, pero no un aterrizaje. “Nosotros (como PNM) nunca dimos autorización. Si bien hay una comunicado oficial, pero no hemos tenido respuestas sobre el aterrizaje ni se justifica”.

Por tratarse de un parque nacional es de protección estricta por su fragilidad y el aterrizaje del helicóptero habría ocasionado una seria afectación. “Las sanciones por este irrespeto pueden llegar hasta un proceso administrativo a los funcionarios”. Hay un informe elaborado por los guardaparques y el Ministerio del Ambiente encamina una investigación.

El peso del helicóptero habría afectado seriamente a posibles nidos tortugas. Aparte de que las aspas de la nave también habría ahuyentado a aves migratorias y animales de la zona.

Los dueños originales reclaman sus derechos

Hernán Cobo Pérez es uno de los que aduce tener derecho sobre parte de lo que hoy es el Parque Nacional Machalilla. Al igual que él, existen otras familias que mantienen sus propiedades dentro del área protegida.

Con documentos en mano, él sustentó su propiedad en reunión del administrador del PNM, José Luis Mendoza. 

Con una escritura pública de compra-venta de un terreno de 194 hectáreas (incluyen Los Frailes y playa la Tortuguita), demuestra que su padre Hernán Cobo Barona adquirió el 31 de octubre de 1973. Y se lo inscribe en el Registro de la Propiedad, en mayo de 1974.

Un año después se lo expropió el terreno para incluirlo al PNM. Sin embargo, hasta la actualidad no han recibido indemnización, a pesar de que las ministras de Ambiente, Sol Damerval, Lourdes Luque y Ana Albán, reconocieran que la familia Cobo tiene ese derecho.

Incluso Cobo aún sigue pagando el impuesto de predio rústico, en la actualidad ante el Municipio de Puerto López. 

Hernán Cobo
Hernán Cobo (der.) indica las escrituras sobre su propiedad al administrador del PNM, José Luis Mendoza.

Ni en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas ni en los planes de Manejo de Los Frailes y del Parque Nacional Machalila se contempla la construcción de ningún tipo de complejo turístico o similares.

Por eso, Sol Damerval está segura que no se dará paso a ninguna de estas pretensiones. Incluso durante estos días se realiza la cruzada #SalvemosLosFrailes, mediante la recolección de firmas de respaldo en las principales ciudades de Ecuador. 

A la defensa se sumaron manifiestos de colectivos como ‘Amazilia’ (la Asociación de Guías Naturalistas del PNM). Los guías enviaron una senda comunicación exigiendo respuestas a los ministros de Turismo y de Ambiente. 

Mediante un oficio dirigido al Alcalde de Puerto López, la concejal Patricia Sanlucas también hizo público su desacuerdo y oposición a la “ilegal y arbitraria pretención de construcción de un presunto hotel resort en la playa Los Frailes”. 

Aún más, la noche del jueves 27 de septiembre, la comunidad de Puerto López se reunió en una asamblea ciudadana para hacer pública su preocupación. Acudieron autoridades, representantes de los sectores hoteleros, guías, Administrador del PNM y ciudadanía en general. 

Entre otras cosas, decidieron pedir a los asambleístas por Manabí que exijan una explicación ante la Asamblea Nacional a las autoridades del Ministerio de Turismo sobre el aterrizaje del helicóptero.

“Jamás se va dar eso, porque el pueblo entero de Puerto López se levantará a gritar No. Habrían muertos y heridos, pero los vecinos no vamos a permitirlo”. “Tenemos que defenderlo porque nuestro máximo atractivo”. Así lo afirmó con determinación Sol Damerval y Carmen Yanchapatza, dueña del restaurante más antiguo de este cantón manabita.

La Tortuguita
La playa La Tortuguita, donde aterrizó el helicóptero, es de mucha fragilidad ya que es una zona de anidación permanente de tortugas marinas.

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Entre ríos, cascadas y senderos, la cuestión es cuidar la naturaleza en Zamora Chinchipe

Paseo Yantzaza
Un recorrido rodeado de naturaleza y en lancha por el río Zamora es parte de la propuesta de atractivos turísticos en el cantón Yantzaza. (Fotos: Jaime Plaza)

Zamora Chinchpe. A cada árbol de balsa ahora lo cuidan como un auténtico tesoro verde, porque ya no quedan muchos. Los indígenas shuar aprendieron a protegerlo, como una forma de ayudar contra la deforestación que arrasa con los bosques de la Amazonía ecuatoriana.

José Antosh, indígena shuar de San Luis, entendió que, en vez de seguir talando, había que cuidar este tipo de árboles y otros que aún quedan en sus bosques. Él los encuentra solo en la ribera del Nayumin (que desemboca en el río Chuchumbletza y este a su vez alimenta al majestuoso Zamora).

Esos árboles de balsa nacen en este tipo de zonas, porque su semilla llegan hasta allí, al bajar con la corriente. Y crecen hasta que, a los dos años, están para utilizar como madera, solo en cuestiones necesarias como la construcción de balsas.

Esta vez, Antosh tuvo una muy buena razón. Se aproximaba el concurso de balsas tradicionales, como parte de los eventos por la II Feria Provincial de Turismo (FEPTURY 2018), en el cantón Yanzatza, y junto con sus sobrinos Juan y José decidieron participar este año. 

José utilizó para armar la embarcación tradicional, en la que sus sobrinos navegaron por el río Zamora aguas abajo, en competencia con otros siete equipos participantes.

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Juan y José Antosh están en plena competencia de balsas tradicionales en el río Zamora. (Foto: Carlos Medina)

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El concurso de balsas busca rescatar la tradición del uso de estas pequeñas embarcaciones y concienciar el cuidado de la naturaleza.

La mayoría de las 18 familias que viven en el barrio San Luis (a dos horas de Yantzaza) también lo usan como material para construir sus casas shuar. Lo complementan con maderas como chilca. “En esta época ya no corta mucho. La gente aprendió a cuidar la palma”, lo dice José con cierta satisfacción.

Estas familias viven de cultivar la papa china, pelma (parecida a la palma y consumen los cormos y las hojas tiernas), maíz, caña, guineo, plátano y más.

Lo complementan con la pesca de languilla, blanco, corroncha y bagre. Claro que igual, concientes de no depredar, lo hacen con con anzuelo y máximo atarraya.

 

Senderos, cascadas y cuevas

Una aventura única en medio de su naturaleza amazónica es lo que ofrece el ‘Valle de las Luciérnagas’, como también se conoce a Yantzaza. Para eso, ofrece rutas como ‘Los Guayacanes‘, con senderos por entre sus bosques, cascadas y piscinas naturales que se forma en sus caídas, cuevas y más formaciones extrañas.

En cada tramo que recorre, el visitante se cautiva con la naturaleza que le acoge. Hasta se ve atraído de darse un chapuzón bajo el chorro de agua, que cae en las cascadas ‘La Luna’, ‘El Tobogán’ y ‘La Corazonada’.

El incesante golpetear de las aguas cristalinas del río, que desciende zigzageante, se vuelve un murmullo que acompaña al caminante que avanza por sus orillas.

Ruta Los Guayacanes
La cascada ‘El Tobogán’ es uno de los lugares preferidos para darse un chapuzón en la ruta ‘Los Guayacanes’.

Para los apasionados por la espeleología, esta ruta es su destino. Aquí su mayor atractivo son las cuevas ‘Guayacanes’ y la ‘Del duende’. En la primera, se encontrarán con estalactitas  y estalagmitas (rocas del techo y del suelo, que en entornos naturales suelen aparecer en cuevas calizas donde se forman por depósitos de carbonato cálcico), y otras formas de vida. Sobre la segunda cueva, los comuneros de la zona cuentan que “allí llega a descansar un duende”.

Cueva
En la cueva ‘Guayacanes’ se puede adentrarse unos 25 metros y sentirse en las mismas entrañas de la tierra.

También sorprenden aquellas rocas, por su extraña formación, parecen suspendidas en el espacio. A este espacio en la ruta ‘Los Guayacanes’ se lo conoce como ‘El Balcón’. Pues, por sus protuberancias o largos picos, dan la apariencia de un balcón, desde donde se pudiera apreciar un panorámica de este bosque amazónico.

Ruta Los Guayacanes 1

Esto y más se encuentra a largo del Circuito de ‘Los Guayacanes’, que el Municipio de Yantzaza, con el apoyo de la Prefectura de Zamora Chinchipe, impulsa como propuesta turística para atraer visitantes locales, nacionales y extranjeros.

La ruta se inicia en el puerto turístico que se construye en la ribera occidental del río Zamora, en Yantzaza y termina con el recorrido por el sendero de ‘Los Guayacanes’.

Lo que ofrece la ruta ‘Los Guayacanes’

  • Paseo en lancha por el río Zamora.
  • Recorrido en ranchera o chiva hacia el sector El Salado, en la parroquia Chicaña.
  • Senderismo, rapel, chapuzón, espeleología… en la ruta ‘Los Guayacanes’.

Este paseo se puede complementar con visitas a sectores como San Vicente de Caney, una comunidad de la nacionalidad Saraguro. Allí puede descubrir sus balcones y jardines floridos, artesanías, rituales, telares y elaboración de queso. Incluso cuenta con alojamiento.

Comunidades shuar como Nankais ofrece artesanía y gastronomía típica como caldo de gallina criolla y tilapia. Masuk Las Vegas presenta artesanía y danza shuar. El atractivo de San Luis y de Numbaime son sus artesanías y la cascada ‘Tuna Shirma Nua’.

Para hospedarse, alimentarse y trasladarse

  • Yantzaza como destino de ecoturismo cuenta con las facilidades necesarias para hospedaje con sitios de alojamiento. Entre estos está el Hotel Alejandro, diagonal al Complejo Deportivo y a 50 metros de la Terminal Terrestre. 
  • Para alimentarse, el turista puede hacer en diversos restaurantes y de acuerdo con su presupuesto. Eso sí la recomendación infaltable es que degusten las ancas de rana, en sus diversas presentaciones como parte de la exótica gastronomía del lugar.
  • Para llegar a Zamora Chinchipe, se dispone de diferentes empresas de transporte interprovincial que parten desde las terminales de Quito, Guayaquil, Cuenca, Loja y otras ciudades.

Esta ruta la puede completar en un día, porque Yantzaza y Zamora Chinchipe, en sí, les tienen listos muchos más atractivos y sitios para admirar. Uno de ellos es el gran Valle del Nangaritza, pero esa ya es otra historia.

Sendero
Es recomendable llevar ropa cómoda, además de zapatos adecuados para caminata, para avanzar por entre el zigzageante sendero en medio del bosque amazónico.

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Río Blanco venció a la minería que carcome a su gente y a los páramos de Ecuador

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Los habitantes de Molleturo y otras comunidades se apostaron junto a la Corte de Justicia del Azuay para exigir la suspensión del proyecto minero Río Blanco. (Foto: Jaime Plaza)

Río Blanco es hoy, sin lugar a dudas, un auténtico referente para quienes luchan contra la minería en defensa del agua y de los páramos de Ecuador. Pues es inapelable y  marca un precedente histórico no solo para los territorios de pueblos indígenas de Ecuador sino de, al menos, el hemisferio todo.

Constituye una gran inyección de ánimos para quienes defienden a Quimsacocha (Cuenca), Cerro El Mozo (cantón Nabón), Íntag (Imbabura), entre otros. La mayor razón de su lucha es la defensa de sus ‘fábricas naturales de agua’, pues cada sitio constituye la fuente de agua para consumo humano y para riego, además de ser refugio de una biodiversidad especial.

En una sentencia de magnitud, la justicia ecuatoriana no solo suspende (sentencia en primera instancia) sino que prohíbe (sentencia definitiva) la minería en la zona de Río Blanco. 

Es una concesión que incluyen 5.708 hectáreas de la parroquia Molleturo, occidente de la provincia del Azuay. Allí la empresa Ecuagoldmining South America busca oro y lo hará durante 11 años.

Igual que el resto de proyectos mineros, el proyecto de Río Blanco provocó graves impactos sociales, como enfrentamientos entre habitantes de una misma comunidad, causando fractura de la sociedad. El hijo trabaja en la minera a la que la defiende contra el padre que lucha por el agua, igual ocurre con hermanos, familiares y vecinos.

A eso se suma la contaminación ambiental y las afectaciones a las fuentes de agua. Pues este proyecto está dentro del Bosque Protector Molleturo-Mollepongo y el Área de Amortiguamiento del Parque Nacional Cajas. Pero abrieron vías en humedales y páramos. Lo peor, según el Municipio de Cuenca, en Río Blanco desecaron la laguna Cruzloma.

Esto hizo que la gente de esta zona se oponga en una lucha desde el 2002. En ese proceso, los comuneros fueron víctimas de atropellos a sus derechos, libertades y garantías constitucionales. Ocurrieron agresiones verbales y físicas, incluso retenciones arbitrarias con desplazamientos de elementos del Ejército y de la Policía.

Una minga por Río Blanco

Desde el inicio mismo y hasta el 2010, navegaron contracorriente, sobre todo con el expresidente Rafael Correa, que en las sabatinas y cada que quería les tildaba de “retrógrados y atrasapueblos que se oponían al desarrollo”.

En el primer tramo de la lucha estuvieron únicamente las comunidades. Pero poco a poco ganaron fuerza entre los cuencanos y azuayos.

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Los defensores del agua estuvieron en reiteradas ocasiones en Río Blanco haciendo escuchar su voz de protesta contra el extractivismo minero.

Avanzado el duro trayecto de Río Blanco, organizaciones, sacerdotes como el obispo de Cuenca, Marcos Pérez, y abogados de la Universidad del Azuay se hicieron eco de su reclamo.

Igual hubo tres marchas a escala nacional. “La primera un poco fría y ante la indiferencia de la gente y la última, del 2015, con una conexión gigante que se vio el despertar de Cuenca y Quito sobre la necesidad de defender el agua”.

En esta cruzada también se unieron las organizaciones internacionales como CLD, Aministía Internacional, Front Line Defenders y más organizaciones ambientalistas nacionales y del extranjero.

Ganó aún más fuerzas con una acción de medidas cautelares solicitada por la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), junto con la Ecuacurani y la Federación de Organizaciones Indígenas y Campesinas del Azuay (FOA) y las comunidades de Molleturo. Además están los amicus cureae interpuestos a escala nacional e internacional.

Hasta que los comuneros de Molleturo se convirtieron en los protagonistas de una página colmada de historia. El juez Paúl Serrano, con una sentencia de primera instancia, y los jueces Édgar Morocho, Rosa Zhindón y Aura Calderón (con la sentencia definitiva) dieron la razón a sus reclamos.

A esta sentencia, Yaku Pérez, abogado de las comunidades y presidente de la Ecuarunari, le atribuye un grado superlativo y la considera “un homenaje a la lucha de casi dos décadas de gente que pasó por la cárcel, por las Cortes de Justicia, fue asfixiada y hasta secuestrada”. 

Entre Río Blanco y Quimsacocha, hay cerca de 200 personas procesadas. Hasta la fecha, 23 aún están procesadas, ocho de ellas por sabotaje. El propio Yaku Pérez estuvo detenido cinco veces y las enumera, con una especie de orgullo, dentro de su trayectoria en defensa del agua: enero del 2009, mayo del 2010, marzo del 2013, agosto y diciembre del 2015. Aparte que tiene una sentencia por sedición (luego cambió a sabotaje), incluso sentencia de un año por suspensión de servicios públicos.

Pérez insiste que se debe reinvindicar el homenaje a las mujeres, “porque ellas son el alma de la resistencia y la lucha en defensa del agua”.

“A los jueces no agradecerles nada, pero reconocer públicamente porque tuvieron el coraje, perdiendo el miedo, de dictar sentencia favor del agua y de la vida”, enfatiza Pérez.

Claro que aún siguen presionando para que se ejecute la sentencia, ante la demora de quienes tienen que hacerla cumplir.

El 8% del territorio nacional está concesionado para la minería. Solo en la jurisdicción cantonal de Cuenca existen 55 concesiones mineras, según el Municipio cuencano.

Lo que el pueblo ordenó en la Consulta Popular

La defensa del agua, vinculada indefectiblemente a la consulta previa e informada. Ese fue el principal argumento ante los jueces.

De su lado, desde las empresas mineras se aduce que sí hicieron consulta previa. Pero Pérez refuta al asegurar que “hicieron socialización y mal hecha. Pero otra cosa es consulta previa libre e informada, consulta popular y ambiental. Debieron consultar a los “sembradores y criadores del agua que están en los campos. No hay mercados llenos de alimentos sin agua y sin los campesinos que la cuidan”.

Salvador Quishpe, prefecto de Zamora Chinchipe, también insiste que en todos los proyectos mineros que están encaminados no existe la consulta previa.

Esa legitimidad de la consulta previa -resalta Yaku Pérez- se expresó en las urnas durante el Referendo de febrero del 2018. Los jueces, en su sentencia, se respaldaron en que el 67,80% de los habitantes de la parroquia Molleturo votó por el Sí y el 32,20% por el No. (A los ecuatorianos se nos consultó si estamos de acuerdo en enmendar la Constitución para que se prohíba, sin excepción, la minería metálica en todas sus etapas, en áreas protegidas, zonas intangibles y centros urbanos…).

A eso se sumó otro cuestionamiento serio. Pablo Piedra, del Municipio de Cuenca, advirtió que la Secretaría Nacional del Agua nunca entregó el permiso para que concesionar Río Blanco.

“Eso no es al alzar -lo dice Pérez- Hasta lo imposible se vuelve posible. Antes ser antiextractivista y defensor del agua era un sueño, una utopía…”.

Pero no es cuestión que la minera Ecuagoldmining abandone Río Blanco sino que se responsabilice de la remediación de los daños causados. 

Nabón defiende el cerro El Mozo y sus fuentes de agua

La exigencia en consenso es que se anule la concesión de 1.776 hectáreas entregadas a la empresa Cachabí. El 99% implica al Cerro del Mozo y el Valle de Shincata, el 1% restante corresponde al cantón Oña (Azuay) y Yacuambi (Zamora Chinchipe).

Para las comunidades tiene especial valía, ya que desde El Mozo se alimentan sus sistemas de agua potable y de riego que les permite volver productivos sus áridos suelos. En esta zona nacen 24 ríos y 27 quebradas que forman la subcuenca del río León y la microcuenca del río Shincata.

El temor en Nabón es que con la explotación minera se causarían daños irreversibles para esas fuentes de captación, a los páramos, a la salud de las personas y al medioambiente.

Por eso, la alcaldesa Magali Quezada insistió en la nulidad al proceso de la concesión a Cachabí, ya que “hay una ilegalidad en el procedimiento al no haberse dado una consulta previa del proyecto como exige la ley. Existe una población que exige que no se debe dar la explotación minera en estas zonas de conservación”.

El viernes 13 julio pasado, los comuneros recorrieron la zona de El Mozo para mostrar a las autoridades sobre la riqueza natural que conserva El Mozo, en especial como las fuentes de agua.

En ese recorrido participaron delegaciones de comunidades como Cochapata, Ñamarín, Uduzhapa, Canseco y otras más de Nabón. También llegaron de Oña, Yacuambi, Tutupali y de Molleturo. Se sumaron a la caminata organizaciones como ONU Mujeres.

La alcaldesa Quezada, quien lidera esta lucha en su cantón, reitera la necesidad de dejar sin efecto la concesión en el cerro El Mozo.

Una similar exigencia se impulsa para evitar que la minería también cause daño en los páramos de Quimsacocha, una de las fuentes de captación de agua para Cuenca y más sectores.

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Las mujeres son el alma de la resistencia y la lucha en defensa del agua contra la minería en Ecuador. (Foto: Jaime Plaza)

El cóndor encontró refugio y salvadores en los parajes de Nabón

Cóndor vale
‘La Mari’, polluela descubierta por los comuneros de Poetate en el 2014 se convirtió en un emblema para Nabón, 69 km al sur de Cuenca. (Fotos: cortesía GAD Municipal Nabón)

Cinco dormideros, dos nidos y varios comideros en el sector de Poetate. Esos detalles ratifican a Nabón como un territorio de cóndores. En sus zonas escarpadas se han visto, al menos, ocho ejemplares en su vuelo majestuoso.

Los comuneros de Poetate, quizá sin sospechar, rompieron los mitos tradicionales y marcaron un hito en la conservación de esta especie emblemática de Ecuador.

El 25 de noviembre del 2014, decidieron alertar a los funcionarios del Municipio de Nabón sobre la presencia de una cría de cóndor. La habían visto en la zona de Taqui Curiquingue, en los límites con el cantón Oña.

Hasta que se encariñaron con la cría e incluso la bautizaron como ‘la Mari’. Así superaron la idea errónea que se trataba de una especie perjudicial y entendieron que era una ave carroñera, por lo que no ataca a sus animales. 

Con el asesoramiento de investigadores y del Ministerio del Ambiente, lograron descubrir que se trataba de una polluela y que se encontraba acompañada de sus padres. 

Desde entonces, los comuneros de este cantón azuayo, ubicado a 69 kilómetros al sur de Cuenca, se convirtieron en los referentes para la conservación de esta ave emblemática de Ecuador.

Yessica Naula, directora de Planificación y Proyectos del Municipio de Nabón, recuerda que la comunidad de Poetate se empoderó del cuidado de la polluela, en sus primeros meses de vida.

Para garantizar aún más la supervivencia del ejemplar y evitar presencia de extraños, el Municipio y el Gobierno Parroquial de Poetate contrataron un guardaparque.

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Los comuneros de Poetate son unos convencidos protectores del cóndor. Así lo demostraron en el desfile del domingo por los 31 años de cantonización de Nabón. (Foto: Jaime Plaza)

A los habitantes de Poetate y a sus vecinos de La Merced, el descubrimiento de ‘la Mari’ también les ayudó a dejarse descubrir. A partir de este hecho, sus comunidades se volvieron más conocidas.

Se trata de gente afanosa con sus huertos y cultivos de supervivencia, crianza de chivos y al suigéneris emprendimiento sobre la producción de tequila, a partir del penco que crece en estas tierras áridas.

Tras el hallazgo de ‘la Mari’, en Taqui Curiquingue se hicieron monitoreos y Nabón participó en los dos anteriores censos nacionales del cóndor.

Así se determinó que también existen nidos y dormideros en comunidades como La Cría y Yarizagua. Además, en el cerro Zapote y en la zona baja de Poetate, junto al río León.

Los naboneses y algunos visitantes guardan en su memoria aquel memorable día en que pudieron vivir un hecho afortunado. Presenciaron el vuelo de cuatro ejemplares, mientras participaban en el Festival del Cóndor del 2015, en la comunidad de Poetate.

 

Nabón apadrinó a sus cóndores

 

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Nabón se convirtió en un referente para la conservación del cóndor. El Municipio declaró área de conservación a 10.800 hectáreas del hábitat de esta especie en El Progreso.

La alcaldesa Magali Quezada tomó la decisión determinante de cuidar y conservar al cóndor. Para eso, en el 2016 estableció una Ordenanza para normar una política de protección de los parajes donde habita esta especie. 

Así se declaró área de conservación y uso sostenible a 10.800 hectáreas de la parroquia El Progreso. La finalidad es regular las actividades en esta zona, según Yessica Naula, “no con la finalidad de prohibir las actividades agropecuarias, sino que estas se desarrollen en forma amigable con el ambiente”.

La quema de bosques y arbustos es una de las principales restricciones. Aparte de la prohibición absoluta de la cacería del cóndor, hecho que incluso es penado como un atentado contra la naturaleza.

También se incentivan los huertos agroecológicos y la reforestación con especies nativas e impulso a la ganadería sustentable.

Aún más, se impulsan y fortalecen dos rutas turísticas para el avistamiento regulado de cóndores. En dos ocasiones se hicieron los Festivales del Cóndor en Poetate y La Merced, que generaron expectativa nacional e internacional.

En este proceso, el Ministerio del Ambiente aportó con la elaboración del estudio geofísico, ambiental y socioeconómico de la zona para sustentar la ordenanza. Además, entregó un plan de manejo. 

Con base en esos elementos y la concienciación de su gente, hoy en Nabón tiene nido y alimento  seguros.

 

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El cóndor, un ave emblemática de Ecuador, es una especie en peligro crítico de extinción.

Hasta 102 cóndores viven en Ecuador

Los investigadores calculan que en el territorio ecuatoriano habitan entre 98 y 102 cóndores. 

 

Galápagos se desahoga de sorbetes y más artículos de plástico de un solo uso

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Durante la campaña de limpieza costera se recolectaron más de 22 toneladas de residuos plásticos en las diferentes islas del archipiélago. (Fotos: Dirección del Parque Nacional Galápagos)

Ecuador. Nada de sorbetes o pitillos, fundas plásticas, botellas no retornables y envases de polietileno. Su uso quedará restringido en Galápagos, archipiélago que guarda una de las mayores riquezas en biodiversidad única de Ecuador y el planeta.

Así, Galápagos le dice NO a la utilización de estos objetos plásticos de un solo uso. A partir del 22 de mayo, ya no se usarán más sorbetes. Desde el 21 de junio nada de fundas tipo camiseta. Un mes después se restringirán todos los recipientes de espuma flex y desde el 21 de agosto, ninguna botella que no sea retornable.

El reto es frenar el grave impacto en sus especies únicas de fauna, que causan estos residuos. Así lo reveló un estudio hecho por la Universidad San Francisco, mediante el cual se encontraron residuos en los nidos de pinzones y en los estómagos de álbatros y tortugas marinas, que los ingieren al  confundir los plásticos con alimentos.

En el mar, muchas veces se pulverizan terminando en partículas que contaminan al mar y a sus especies.

“Como son tan pequeñas, pueden ser incorporados por organismos como el zooplancton, cangrejos y más animales marinos. Desde el plancton hasta las ballenas, toda la cadena alimenticia marina podría estar afectada”. Esa es una de las conclusiones de Juan Pablo Muñoz, investigador del Galápagos Science Center, la estación científica manejada por las universidades San Francisco de Quito y de Carolina del Norte.

Según Luis Suárez, vicepresidente de Conservación Internacional Ecuador, los fragmentos de plástico (de promedio 2.5 cm) son los más abundantes. Estos provocan la degradación de los ambientes marinos y costeros.

Jorge Carrión, director del Parque Nacional Galápagos, refuerza que la afectación a las especies que “son más sociales o curiosas” como lobos marinos e iguanas marinas. También por tortugas marinas que ingieren fundas plásticas al confundirlas como medusas que son su alimento.

 

En ocasiones se han encontrado especies como tortugas e iguanas marinas enredadas en pedazos de plástico o redes de pesca, que provendrían de actividades fuera de la Reserva Marina.

Asimismo, se identifica la presencia de especies foráneas y organismos, arrastrados por las corrientes junto a botellas o cualquier otro residuo. Estas luego pueden convertirse en especies invasoras. 

Más de 22 toneladas de residuos plásticos se recolectaron en cuatro meses de limpiar las costas de las islas. El 80% corresponde a botellas.

Durante la limpieza costera se encontró basura hasta en las islas más remotas como Genovesa y Marchena. Ese es un indicador clave de que el 90% llegan desde el exterior, de acuerdo con las etiquetas y marcas colectadas de los objetos.

Residuos plásticos

Luis Suárez dice que esta basura llega desde China, Indonesia y Filipinas arrastrada por la corriente de Cromwell. También desde Perú y Chile, por la corriente de Humbolt, y desde California, Centroamérica y Colombia, por las corrientes cálidas de California y Panamá. 

“El hecho de que en Ecuador confluyan varias corrientes marinas vuelven muy vulnearable a nuestro país, en particular a las islas Galápagos, muy vulnerable”. 

Por su parte, Carrión conminó a que en el Ecuador continental, desde donde también llegan lo residuos, se haga un manejo adecuado de los residuos.

Lorena Tapia, presidenta del Consejo de Gobierno de Galápagos, habla de que existe un consumo innecesario y excesivo de plástico. De allí que se decidió impulsar la campaña ‘Galápagos por una cultura sin plásticos’, con el objetivo de que sea el primer archipiélago libre de estos materiales.

Para eso se firmó un ‘Acuerdo de Voluntades’. Entidades públicas, organismos de conservación y empresa privada se aliaron para impulsar esta cruzada y contribuir en la eliminación de productos plásticos de un solo uso.

En esta suerte de alianza confluyen los ministerios de Ambiente y Turismo, Parque Nacional Galápagos, Consejo de Gobierno de Galápagos, Conservación Internacional, WWF y la Asociación de Industrias y Bebidas no Alcohólicas del Ecuador.

Uno de los compromisos es buscar alternativas como la utilización de sorbetes metálicos, fundas de tela y productos elaborados en base de material compostable.

Cada año, más de 10.000 toneladas de basura y los archipiélagos del Pacífico, como Galápagos, están entre los más afectados. A nivel del Pacífico norte, existen islas formadas por residuos con tamaños de países como Francia, España y Alemania.

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El cumplimiento obligatorio se basará en una normativa y para el control se optimizará el accionar de tenientes y jefes políticos e intendentes. 

El Director del Parque Nacional Galápagos insiste que no solo es cuestión de restringir el uso y el ingreso de estos productos. “La idea es que desde la población también se empodere de esta cruzada para evitar los efectos. Por ejemplo, usar un vaso de vidrio o tomar un jugo directamente desde el vaso y no usar un sorbete”.

Para eso se iniciaron acciones como el proyecto piloto ‘Más vida menos basura’ para dejar de utilizar botellas plásticas. Se incentiva a usar ‘tomatodos’ entre los niños de las escuelas, como población base de las tareas de educación ambiental que impulsa la DPNG.

Se suma el programa de Limpieza Costera en sitios lejanos, con el apoyo de Conservación Internacional y Fundación Coca Cola. Participaron 390 voluntarios como guardaparques, Fundación Charles Darwin, Conservación Internacional, Universidad San Francisco, pero sobre todo voluntarios e integrantes de las diferentes cooperativas pesqueras locales, con mano de obra y lanchas. 

Naciones Unidas tomó esta iniciativa de Galápagos como un ejemplo dentro de su campaña de ‘Mares Limpios’.

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En la reciente campaña ‘Limpieza Costera’ participaron 390 voluntarios de diversas instituciones y sociedad civil. Llegaron a las islas más alejadas.

Alto Nangaritza, el último ‘eslabón’ aún a salvo entre la Amazonía y los Andes

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Los bosques del Alto Nangaritza, en la Amazonía sur de Ecuador, guardan celosamente a especies como la rana mono verde naranja.

Cordillera del Cóndor. Es como un paraíso escondido. Así se lo puede considerar al Alto Nangaritza por sus características tan especiales y con hábitats aún muy poco intervenidos, alterados y estudiados. Zamora Chinchipe ha puesto en marcha una llamativa iniciativa para salvarlo.

Casi por milagro se ha conservado como el último eslabón o conexión biológica entre los Andes y la Amazonía. Pues a lo largo de la cordillera, no solo en Ecuador, sino también en Colombia y Perú, ese enlace está roto por la apertura de proyectos viales como la Troncal Amazónica, ciudades, tala de bosques, potreros para pastoreo de ganado y más.

A este ‘Archipiélago’ amazónico lo caracterizan formaciones geológicas únicas compuestas por areniscas y calizas, a las que los científicos las han identificado como semitepuys. Se trata de mesetas abruptas, con cimas planas (en su mayoría) y paredes verticales.

Presenta paredes de roca de hasta 100 metros que dan forma a llamativos encañados, en especial el de Miazi. Hace algunos años nos asombramos con esa maravilla natural, durante una travesía en canoa por el río Nangaritza, en el sureste de la provincia de Zamora Chinchipe y muy cerca de la frontera con Perú.

El Alto Nangaritza es un corredor de aproximadamente 250.000 hectáreas, compuesto por ecosistemas naturales, que sirve de eslabón entre los que vienen de los Andes con los de la Amazonía baja y la Cordillera del Cóndor. 

Los shuar, nacionalidad indígena asentada en la zona, saben ancestralmente de su gran valía como fuente de agua. Lo conocen como Mura Nunka-Entsa Jiniarma o las montañas más alta donde nacen las aguas de ríos como el Nangaritza. 

También lo valoran porque los bosques son su mercado natural, que les abastece de alimento y por eso lo han conservado por cientos de años.

Trotsky Riera Vite, coordinador de Naturaleza y Cultura Internacional (NCI) en Zamora Chinchipe, asegura que estudios especializados hechos en el valle del Nangaritza identificaron más de 493 usos en 316 especies del bosques para su cotidiano vivir. Los principales usos son alimentación, medicina, construcción de vivienda y ritualidad.

En combinación con las ajas (huertas shuar), los bosques les abastecen de yuca con al menos 31 variedades, todas diferentes morfológicamente. Además de especies nativas como los tubérculos piripi, namau y otros. Se suman las plantas tintóreas como ipiak (achiote), sua, sacha manzana, uva de monte… El yankip lo consumen como condimento para sazonar las carnes. 

Como medicinales, las hojas de katip, sembrado en las ajas, las usan como té contra las gripes y resfríos. Cocinan las raíces de nanku (zanahoria) para curar los dolores estomacales y el copal lo utilizan para las sanaciones espirituales. 

Los shuar también cosechan semillas conocidas como shakap para elaborar artesanías y cinturones usados por las mujeres en sus danzas.

En cuanto a vivienda, una casa tradicional shuar puede tener hasta cinco especies de palmas en sus techos y paredes. De la palma ampakay, por ejemplo, se come el palmito, a la vez se usa para paredes de las casas y el tallo de la hoja para hacer las camas.

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Las tradicionales casas shuar están construidas con hasta cinco especies de palmas que crecen en el Alto Nangaritza. (Foto: Carlos Medina)

Un refugio de especies únicas

Cobija una fauna excepcional, en especial sus especies endémicas (únicas de ese lugar). Su formación geológica, con suelos extremadamente pobres y ácidos, no permiten que crezca cualquier especie, solamente las que se han especializado para ese ecosistema y que los científicos llaman endémicas. Incluso entre una y otra montaña no existen especies iguales.

Renzo Paladines, director ejecutivo de NCI, reveló que en cada expedición científica en el Alto Nangaritza se descubren entre 10 y 20 especies nuevas de flora y fauna.

En ese espacio tan pequeño (solo 250.000 hectáreas), se han identificado 535 especies  de aves (casi el 40% de todas las existentes en Ecuador). 

Entre las endémicas está la tangara golinaranja, que solo está en los bosques del Alto Nangaritza y en cierto espacio al otro lado de la frontera con Perú. Está en riesgo de desaparecer porque los ecosistemas donde vive han sido degradados para pastoreo de ganado.

Otra especie única es el solángel real, un pequeño colibrí que solamente vive en la parte alta de las mesetas. El macho es negroazul y cuyo cortejo es muy llamativo.

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La tangara golinaranja está en riesgo de desaparecer por la reducción de bosques para dar paso a los pastizales.

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El colibrí pico de hoz, una especial bastante particular que habita en el Alto Nangaritza.

En el 2009 y 2012, organizaciones no gubernamentales, en convenio con universidades, hicieron expediciones científicas que duraron 15 días. Se encontraron al menos 30 especies nuevas especies en cada una.

Un grupo significativo de especies lo componen los anfibios. En una evaluación rápida, desarrollada por científicos de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), se encontraron 89 especies de anfibios (algunos nuevos para la ciencia) y 27 de reptiles. “Descubrir eso en un área de apenas 1.500 hectáreas es bastante”, afirma Trotsky Riera.

Allí se han encontrado especies como la rana jambato amazónica y la rana de cristal fantasma (en estado vulnerable y crítico, respectivamente, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)

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La llamativa rana de hoja amazónica. (Foto: Trotsky Riera Vite)

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La boa arcoiris sobresale entre los reptiles en el Alto Nangaritza. (Foto: Trotsky Riera Vite)

En cuanto a flora, se destaca un árbol endémico: Podocarpus tepuyensis de la familia conífera Podocarpus. Son árboles que alcanzan hasta 15 metros de altura (en zonas como el Parque Nacional Podocarpus llegan hasta 40 metros).

En toda esta y más riquezas radica la valía y urgencia de conservar el Alto Nangaritza. Riera sentencia que si para alguna actividad extractiva se corta una de estas mesetas, se perderá para siempre a las especies. “Se trata de ecosistemas tan pequeños y específicos que no pueden sobrevivir todas las especies en cualquiera de estos”.

 

Un teleférico en vez de carretera en el Alto Nangaritza

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Los semitepuyes (meseta que se ve al fondo) son característica especial en la formación geológica del Alto Nangaritza. (Foto: Carlos Medina)

Construir un teleférico para que los habitantes de los cantones Palanda y Chinchipe tengan, al fin, una conexión directa con el resto de la provincia. Esa es la propuesta de Salvador Quishpe Lozano, prefecto de Zamora Chinchipe.

“Sería una solución innovadora para reducir potenciales impactos ambientales”. Así lo ve el ministro del Ambiente de Ecuador, Tarsicio Granizo a la propuesta de un teleférico en el Alto Nangaritza.

El ofrecimiento, incluso en campaña, del Prefecto había sido construir los 80 kilómetros de carretera que faltaban para llegar directamente a estos cantones. Hasta ahora su gente tiene que irse por Vilcabamba y Yangana (provincia de Loja), cuyo recorrido desde Zamora, capital provincial, toma alrededor de 7 horas en bus.

Ya están abiertos 50 de los 80 km. Pero antes de construir los 30 km restantes, la Prefectura de Zamora Chinchipe pidió se hiciera un estudio de factibilidad.

¡Oh sorpresa! Científicos como David Neill, de la Universidad Estatal Amazónica, advirtieron que se trata de una zona demasiado especial en ecosistemas y biodiversidad. Recomendaron no rasgar sus entrañas.

Ante esa alerta contundente, se descartó la idea de terminar la construcción de esta vía. Pero había que presentar una alternativa y Salvador Quishpe vio en el teleférico la mejor opción. “Uno que sirva para fomentar el turismo y también para que nuestra gente se traslade”.

Tomó como ejemplo el teleférico de Kuélap en Chachapoyas (Jaen, Perú), suspendido a más de 670 metros de altura y con 4.5 km de recorrido. Este fue inaugurado el 2 de marzo del 2017 y hasta el 20 de diciembre, en sus 20 cabinas ya había transportado 104.000 personas hacia el complejo arqueológico de la cultura Chachapoya.

El Prefecto lo propuso por primera vez en la Asamblea Provincial de octubre pasado. “Al principio todos estaban contrariados, incluso hubo algunos cuestionamientos sobre el incumplimiento de la oferta de construir la carretera”. 

Hasta que el miércoles 28 de febrero, los consejeros aprobaron la propuesta por unanimidad. Además acordaron exhortar al Gobierno Nacional y a organismos internacionales para que apoyen esta iniciativa.

Al ministro del Ambiente, Tarsicio Granizo, le parece que “sería una solución factible y mucho mejor que abrir una carretera”. Claro que “habría que hacer los estudios de impacto ambiental y desarrollar un plan de manejo como cualquier otra obra de infraestructura. Por supuesto apoyamos propuestas innovadoras que reduzcan los impactos ambientales. Pero es necesario primero analizar cómo será el proyecto para tener una posición oficial”.

La inquietud que le surgió Granizo es sobre la inversión y financiamiento que demandaría esta obra. Pero el Prefecto de Zamora Chinchipe tiene una salida. Dice que ya adelantó conversaciones con organismos internacionales, embajadas de Alemania y Francia, entre otros, para gestionar los recursos necesarios.

Anhela que se incluya en el Plan Nacional de Desarrollo y que el presidente Lenin Moreno convoque a una reunión a organismos internacionales para comprometer el apoyo. Hasta tanto seguirá con el plan de socialización, sobre todo para que los 100.000 chinchipenses descarten la idea de abrir una carretera.

Una minga por el respeto a la naturaleza

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Salvador Quishpe puso el ejemplo al lograr que un terreno muy empinado y de pastizales hoy reverdezca con árboles de cacao, guabas, orquídeas y más. (Foto: Jaime Plaza)

¡Salvar al Alto Nangaritza! es una propuesta dentro de los ejes del plan de reorientación de Zamora Chinchipe hacia el respeto a la naturaleza, el agua, la biodiversidad… Es la minga que impulsa Salvador Quishpe, del pueblo kichwa-saraguro y uno de los principales líderes indígenas de Ecuador, a raíz de su llegada a la Prefectura, hace ocho años.

Por tradición, lugareños y foráneos han visto a esta provincia amazónica solo con propósitos de ganadería o minería. Incluso, según Quishpe, hoy el 50% del territorio está tomado por concesiones mineras, el otro 40% corresponde a áreas protegidas y el 10% está poblado

Pero se busca cambiar esa realidad. Ha protestado a escala nacional e internamente motiva a la gente a identificarse con los Territorios de Producción Limpia (TPLs).

Le mueve esa convicción de que Zamora Chinchipe es una “provincia verde llena de vida. No es solo un escenario bonito para el turismo, fuentes de agua e investigación científica por sus ríos, cascadas, bosques frondosos y abundante biodiversidad. También da dignidad y reinvindica a sus habitantes”.

Insiste que “es cuestión de abrir los ojos y descubrir la riqueza natural que se tiene, que no solo se trata de “fincas feas que ni siquiera sirven para criar ganado”.

Y el ejemplo lo pone desde casa. Aunque su esposa Alba Vacacela no estuvo de acuerdo al inicio, él adquirió un terreno muy empinado, un soltadero de ganado, en Yaculoma. 

Ese potrero feo de hace cinco años, hoy está cubierto con árboles de guabas, plantas de cacao, orquídeas… Tiene sinuosos senderos que ascienden hacia el bosque, donde hasta se puede ver monos, aves y una panorámica envidiable del paisaje amazónico. Piensa allí adecuar un jardín botánico. 

Su discurso práctico va calando y hoy ya son alrededor de 500 familiares que tienen sus huertos orgánicos. Con estos abastecen al consumo propio y el excedente, sobre todo verduras, lo venden en ferias como la de Cumbaratza, cada sábado.

Se suma la producción piscícola con trucha y tilapia, además de la cría de pollos, cuyes y de bovinos. Pero siempre buscando reducir la extensión de los pastizales y de reforestar las áreas degradadas, sobre todo con cultivos orgánicos de café y cacao para exportar.

Esa conversión no fue fácil ni rápida. En el camino, la gente se dio cuenta que, por ejemplo, “los alevines de tilapia se mueren si les ponen en agua contaminada con excremento de ganado. Aprendió hacer bebederos para el ganado y cuidar las fuentes”.

Para eso tienen el acompañamiento de técnicos de la empresa pública de Fomento Agropecuario y Productivo de Zamora Chinchipe (Agropzachin). Por ejemplo, Lenin Moreno (homónimo del Presidente de Ecuador) es quien los asesora en la crianza de tilapia. 

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Leonardo Zúñiga cosecha cacao en su huerto familiar en el barrio Los Hachos, cantón Yantzaza. (Foto: Carlos Medina)

Entre corredores naturales y ecoturismo

Las áreas protegidas que existen en Zamora Chinchipe están aisladas entre si, sobre todo por pastizales y fincas.

Esto genera un serio problema de genética para el patrimonio faunístico con el pasar del tiempo, advierten los técnicos. Los tapires, por ejemplo, se están apareando entre parientes al no poder cruzar de una hacia otra área protegida. 

Entonces, el reto es reconectar estas áreas como el Parque Nacional Podocarpus y la Reserva Municipal Yacuambi o también con la Amuicha Entsa (Agua Eterna).

En este proyecto, el paso inicial es socializar y hacer atender a los dueños que sus tierras  no se conviertan en áreas protegidas. Además, que de ellos depende recuperar o repoblar sus fincas con bosques de laurel, guararo, caoba, cedro, yumbingue, chonta y otros. Eso permitirá el libre transitar de mamíferos como tapir, oso de anteojos y más.

El otro reto es dejar de asustar a los animales. “Aunque ahora es menos, todo mundo se creía cazador y salía con carabinas a atrapar yamalas, guantas, aves y más”, se lamenta Quishpe.

Pero no se trata de un simple regalar de plantas. Para que el beneficiario aprenda a valorar, él y su familia acuden al vivero de la Prefectura para alistar las fundas donde se depositan las semillas, cuidan las plántulas para injertarlas y las trasplantan. 

Esta iniciativa surgió de una visita en el 2011 del Prefecto a Guatemala, donde conoció los corredores de conectividad en las fincas privadas con plantaciones de café.

De la mano también se encamina un componente especial y es el aprovechamiento de los atractivos naturales y las tradiciones de la gente. 

Hoy se fortalecen cinco rutas, con sus respectivos circuitos. Una de ellas es la Tara Nunka que va desde Yantzaza hacia El Pangui e incluye recorridos en canoa por el circuito Los Guayacanes, paseo en ranchera y caminata hacia las cuevas de Chicaña.

Despiertan especial curiosidad de ir a conocer la parroquia Tutupali (cantón Yacuambi) por su Ruta de la Begonia, y a San Vicente de Caney (cantón Yantzaza) con su Ruta de Balcones y Jardines Floridos.

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La chonta es uno de los principales frutos de la selva amazónica. Sus habitantes lo consumo como alimento y preparación de bebida (chicha) (Foto: Carlos Medina)

A la par se fortalecen la lengua, cultura y tradiciones de los pueblos shuar y kichwa-saraguro. En este contexto se impulsan actividades como el Festival de Lenguas Nativas, con canto en leguas ancestrales. 

Y la vitrina mayor para todo este proceso es el Festival Pachamama Raymi, considerado la fiesta intercultural más importante del sur de Ecuador.

En su octava edición, entre el 26 y 28 de abril, incluirá eventos como la Tercera Feria del Cacao y de Orquídeas. Además, habrá un día dedicado a la soberanía y seguridad alimentaria. Y el gran cierre será con un reencuentro y almuerzo comunitario para unas 5.000 personas.

Así es como Zamora Chinchipe y su gente valora cada vez más su territorio, lo defiende, lo vive y lo promociona. De a poco vencen a ese estigma de que es una tierra que solo sirve para criar ganado y para fracturarla con la minería.

Nangaritza vale
El Alto Nangaritza o Mura Nunka-Etsa Jiniarma (montañas alta donde nace el agua, en shuar). Los atractivos naturales son la principal fuente del ecoturismo. (Foto: Carlos Medina)

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