La gente, las fuentes de agua, la selva y más, bajo amenaza por la voracidad de la minería

Fruta del Norte

El verdor predominante va cediendo paso a una gran remoción de tierras en el proyecto minero Mirador, en Tundayme. (Foto: Isabel Enrríquez)

Debate. Tres dirigentes shuar antimineros muertos, otros 70 procesados. Comunidades desalojadas de sus tierras. Ríos y fuentes de agua contaminados. Bosques y páramos, hábitat de cientos de especies endémicas de flora y fauna, deteriorados.

Es deprimente ver esa drástica transformación de aquel verde imponente de Cóndor Mirador (Zamora Chinchipe, sur de la Amazonía ecuatoriana), que conocí hace nueve años. Hoy lo están removiendo hasta sus entrañas mismas (solo miren la foto de arriba y eso que apenas es el comienzo).

Esas son las primeras huellas de los megaproyectos mineros que empiezan a expandirse en territorio ecuatoriano. A enero del 2018, alrededor del 15% del territorio ecuatoriano está concesionado o en vías de consecionarse para la exploración explotación minera.

Los habitantes de Tundayme, Nankints, San Carlos, San Marcos y otras comunidades de las provincias amazónicas de Zamora Chinchipe y Morona Santiago fueron despojados de sus tierras.

Por el proyecto minero Mirador, en mayo del 2014, borraron del mapa a la comunidad de San Marcos. Llegaron con maquinaria, custodiada por militares y policías, para destruir las humildes viviendas e incluso su iglesia y escuela. Además desalojaron a colonos y shuar que habitaban en la zona desde hace mucho tiempo.

Alrededor de 70 integrantes de la comunidad shuar Nankints, desalojados por el proyecto San Carlos Panantza, hoy están refugiados en el centro shuar Tiink, en el cantón Gualaquiza, Morona Santiago.

Quienes vivían en Tundayme se han visto obligados a desplazarse hacia Bomboiza, El Pangui e incluso algunos migraron a Cuenca.

En la zona de Íntag, norte de Imbabura, también han sido permanentes los conflictos por la minería. La mayoría de su población se resiste ya que, entre otros, causará severos daños a bosques con especies endémicas de plantas, aves, mamíferos, además de ríos y cascadas.

A Quimsacocha, uno de los seis humedales de los Andes de Ecuador y ubicado al suroccidente de Cuenca, también subieron pelotones de policías para tratar de dispersar a personas que acudieron a protestar por la exploración minera en la zona.

Quimsacocha 2

Las comunidades campesinas de Cuenca se desplazaron hacia Quimsacocha, uno de los seis humedales de los Andes ecuatorianos, para rechazar la minería en el sector. (Foto: Lizardo Zhagui)

De todo se han valido para dar paso a que las empresas chinas exploren y exploten la riqueza mineral que guarda en sus entrañas la Cordillera del Cóndor, en el sur de la Amazonía ecuatoriana.

Pobre de aquel que se resista en defensa de sus tierras y Raúl Ankuash, joven líder shuar, lo ha vivido en persona. A viva voz da su testimonio que 70 de sus compañeros shuar están procesados penalmente y otros viven en zozobra ante el temor de una orden de captura en su contra.

Aún peor. José Tendetza, líder shuar, alzó su voz en rechazo. Pero días después, el 3 de diciembre del 2014, lo encontraron muerto, con sus manos y pies atados flotando en el río Chuchumbletza, en Zamora Chinchipe.

Antes, en el 2009, murió Bosco Wisuma en el puente sobre el río Upano (Macas), durante una movilización en defensa por el agua. El 7 de noviembre del 2013, Freddy Taish falleció durante un operativo militar, que había empezado con una requisa de dragas en la comunidad de Campanak Ets.

La sentencia de William Sacher, autor del libro ‘Ofensiva megaminera de China en los Andes’ (publicado en noviembre del 2017), es que “aún ni un gramo de metal se ha extraído mediante estos procesos, pero ya hay ese conjunto de impactos sociales, ambientales y más”.

A lo que Gloria Chicaiza, de la organización Acción Ecológica, suma la conflictividad social, ruptura del tejido comunitario, violación a derechos de la naturaleza y a la consulta con las comunidades.

En el proyecto Mirador, mientras levantan la infraestructura han removido montañas. Es por eso que las aguas del río Tundayme presentan un color café, porque arrastran lodo de sedimentación. Incluso hay denuncias sobre que la gente de la zona presenta problemas de salud como intestinales y alergias en la piel.

Luis Sánchez, presidente de la Comunidad Amazónica de Acción Social Cordillera del Cóndor Mirador, se lamenta por el altísimo costo social y ambiental que ha provocado el proyecto minero en la zona. Allí existen 227 fuentes de agua y una reserva de bosque biodiverso.

Las 32 familias  de Tundayme, afectadas por un desalojo agresivo, hoy no tienen dónde vivir y algunos subsistiendo de un jornal.  “Estamos viviendo hacinados en casas de otras familias. Incluso ha ocurrido una ruptura del tejido social de la familia, sobre todo por disgustos entre padres,  hijos y más familiares”.

Otro efecto lamentable es que los ríos Tundayme, Wawaime y Kim (afluentes del río Zamora y a su vez al Santiago)  están contaminados con aceites de maquinarias y otras sustancias. Además, empiezan a disminuirse sus caudales por la devastación en la Cordillera del Cóndor y apertura de caminos.

El bosque está totalmente devastado. Los animales han desaparecido y puesto en riesgo alimentación de  la gente porque ya pesca y ganadería.

En la zona, junto al campamento en San Marcos, sufren inundaciones y daños en  la producción y las casas por los deslaves que han bajado desde la parte alta. Esto estarían ocurriendo por el movimiento de tierras en la cordillera. Hay inestabilidad en los taludes por cortes de las laderas, sumadas las lluvias torrenciales.

Sánchez denuncia el incumplimiento del Gobierno al Mandato Minero y a un Informe de la Contraloría, además de leyes internacionales, como pedir el consentimiento del pueblo mediante una consulta ambiental.

 

El 15% del territorio en manos de las mineras

A enero del 2018, más de tres millones de hectáreas del territorio ecuatoriano están concesionadas para la minería. “Un festín minero y una hemorragia de concesiones”, es la sentencia de Gloria Chicaiza, de la organización Acción Ecológica.

Lo gravísimo -nos advierte la activista antiminera- es que un millón de hectáreas está en territorios indígenas. El otro millón sobre bosques protectores y un millón más de hectáreas involucra a fuentes de agua, tierras cultivables e incluso zonas pobladas.

Datos minería

Hasta el momento son 27 megaproyectos en diferentes fases es el registro de William Sacher, autor del libro ‘Ofensiva megaminera china en los Andes’, publicado en noviembre del 2017.

Este gigantismo minero está, por ahora, representado al máximo por los proyectos Mirador y Fruta del Norte, ambos en la amazónica Zamora Chinchipe. El primero está muy próximo a entrar al proceso de explotación.

Figura_2_mapa proyectos mineros_dif

Fuente: William Sacher

El Ministerio de Minas del Ecuador habla de Proyectos Mineros Estratégicos. En estos, además Mirador y Fruta del Norte, incluye al San Carlos Panantza, Río Blanco y Loma Larga.

 

Lo que se viene es peor

El mayor temor está sobre los megaproyectos mineros. Pues estos se caracterizan por cráteres enormes como el del Mirador, que tendrá entre 1,2 y 1,5 km de diámetro. La explotación de oro, plata y cobre será a cielo abierto.

Los potenciales impactos ambientales, ya que de estos dos proyectos mineros irán a los lechos de quebradas y ríos residuos de productos químicos tóxicos.

Del proyecto Mirador, de 150 km de longitud, se removerán 145 millones de toneladas métricas de escombros. Estos serán depositados en dos espacios, conocidos como escombreras y relaveras, de 216 km2. (Les invito a mirar el video de la Comunidad Indígena Cascomi,  elaborado con el apoyo de organizaciones activistas).

Al tratarse de una zona donde llueve mucho, los materiales sulfurosos o ácidos de las rocas de desechos serán arrastrados. Así, con altas concentraciones de metales, se contaminarían las aguas subterráneas y superficiales, que avanzarán hacia los afluentes del gran río Amazonas.

 

Una pregunta del Referendo sin mayor pertinencia

PREGUNTA 5

¿Está usted de acuerdo con enmendar la Constitución de la República del Ecuador para que se prohíba sin excepción la minería metálica en todas sus etapas, en áreas protegidas, zonas intangibles y centros urbanos, de conformidad con lo establecido en el Anexo 5?

La pregunta no resuelve nada y es muy ambigua. Más bien, si ganara el No, quedaría a potestad de las empresas mineras la explotación en áreas protegidas y hasta en zonas intangibles. Ese es el temor de quienes cuestionan la minería, sobre todo a gran escala.

Para William Sacher, esta es una pregunta sin mayor pertinencia. “Es una suerte de pretexto para seguir con otros tipos de agendas en peleas políticas de tipo doméstico. En todo caso, el Sí es menos peor que el No, aunque igual después el Gobierno y el sector minero podrían decir que ya han consultado con la población”.

Gloria Chicaiza se lamenta que no se haya planteado una pregunta fundamental como aquella de “si queremos o no la minería” o que se pregunte que “si queremos que otros ecosistemas y áreas protegidas comunitarias o en poderes locales sean libres de minería”.

Yaku Pérez, presidente de la Ecuarunari y de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (Caoi), trata de ser optimista ante la Pregunta 5. “Es importante, pero no es suficiente. Va ayudar a proteger un 3%. Para comenzar está bien que se prohíba la minería metálica en zonas intangibles, áreas protegidas y zonas urbanas”.

Pero enseguida le surge una gran pregunta. “Qué pasa con la minería en páramos, humedales y más fuentes de agua. Si en serio queremos proteger a la población y a todo ser vivo es imperativo proteger estas fábricas naturales del agua”.

El dirigente de la Ecuarunari ve importante esta pregunta como un reconocimiento a la lucha por la defensa del agua. “Antes todos nos miraban como unos locos cuando, hace una década, era un tema marginal la lucha por el agua. Pero se ha posesionado tanto que incluso dos de las siete preguntas de la Consulta Popular tienen que ver con el medioambiente. Eso es un avance cualitativo sin precedentes”.

Agua vs

Las comunidades campesinas e indígenas de Ecuador seguirán defendiendo las fuentes naturales de agua frente a los megaproyectos mineros. (Foto: Lizardo Zhagui)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s